La Plaza de la Senyoria acogió el pasado 3 de julio el tradicional homenaje a los Caídos en la Mar y al Arma Submarina, una ceremonia que volvió a reunir a autoridades civiles y militares, dotaciones de la Armada y numerosos ciudadanos para rendir tributo a quienes consagraron su vida al servicio de España desde la mar. La conmemoración se celebró en el aniversario de la Batalla de Santiago de Cuba, una de las páginas más significativas de la historia naval española y profundamente ligada a Benidorm por la figura del condestable Francisco Zaragoza Such.
El acto estuvo presidido por el alcalde de Benidorm, Toni Pérez, junto al 2º Jefe del Estado Mayor de la Armada, Gonzalo Sanz Alisedo, y el presidente de la Fundación Frax, Matías Pérez Such. También participaron dotaciones de la Base de Submarinos, de la Comandancia Naval y del patrullero Formentor (P-82), atracado en el puerto de Benidorm, reforzando el estrecho vínculo que la ciudad mantiene con la Armada Española.
Un tributo cargado de simbolismo y gratitud
La ceremonia comenzó con la ofrenda de una corona de laurel ante el monumento dedicado a los Caídos en la Mar. Posteriormente, las autoridades depositaron una ofrenda floral en el monolito que el pueblo de Benidorm dedicó al Arma Submarina, como reconocimiento a quienes han servido y continúan sirviendo en una de las especialidades más exigentes de la Armada.
El homenaje estuvo marcado por un profundo sentido institucional y por el recuerdo permanente a los marinos que perdieron la vida en cumplimiento de su deber. Cada gesto de la ceremonia evocó valores como el honor, el sacrificio, la lealtad y el servicio, principios que siguen definiendo la vocación de quienes desarrollan su labor en la mar.
La interpretación de la Salve Marinera, a cargo de la Banda La Nova de Benidorm aportó uno de los momentos de mayor solemnidad de la jornada. Finalizada la ceremonia, dos submarinistas trasladaron la ofrenda floral hasta la Capilla de Nuestra Señora del Sufragio, prolongando un gesto cargado de simbolismo y tradición. Más tarde, la Iglesia de San Jaime y Santa Ana acogió una misa en memoria de todos los marinos fallecidos en la mar.
Una relación histórica que continúa fortaleciéndose
Las intervenciones institucionales pusieron de relieve la estrecha relación que une a Benidorm con la Armada Española desde hace generaciones. Ese vínculo hunde sus raíces en la tradición marinera de la ciudad y en el recuerdo de quienes escribieron algunas de las páginas más destacadas de la historia naval española.
La conmemoración de la Batalla de Santiago de Cuba trasciende el recuerdo de un episodio histórico. Representa también un ejercicio colectivo de memoria que permite reconocer la entrega de quienes sirvieron en la mar y transmitir ese legado a las nuevas generaciones. La presencia conjunta de autoridades, militares y ciudadanía volvió a evidenciar el compromiso compartido con la preservación de ese patrimonio histórico y humano.
Un cierre solemne para las III Jornadas de la Mar
El homenaje constituyó el acto final de las III Jornadas de la Mar, un programa que durante los últimos meses ha reunido conferencias, cinefórums y actividades culturales para acercar la historia, la innovación y la cultura naval al conjunto de la sociedad. La ceremonia sintetizó el espíritu que ha guiado toda esta edición, basado en la divulgación, el reconocimiento y la preservación de la memoria naval.
Con este emotivo tributo, la Fundación Frax, junto al Ayuntamiento de Benidorm y la Armada Española, renovó su compromiso con la difusión de los valores que representan los Caídos en la Mar y el Arma Submarina. Más allá del carácter conmemorativo, la jornada reafirmó la importancia de mantener vivo un legado que forma parte de la identidad de Benidorm y del patrimonio histórico naval de España.

















